Harinas, más allá del trigo

Harinas, más allá del trigo

Equipo TomassoOctober 01, 2021

En la cocina, podemos encontrar diferentes tipos de harina que elevan no solo el sabor de nuestras comidas, sino que las propiedades nutricionales que recibe nuestro cuerpo. De legumbres, cereales o frutos secos, estos ingredientes son deliciosos y grandes aliados para quienes sufren alergias alimenticias.

Si hablamos de harinas, la reina indiscutida siempre es la de trigo. Preparaciones dulces o saladas suelen llevarla como uno de sus ingredientes principales y es muy fácil de conseguir en supermercados y almacenes. Pero, no es la única… ¡Para nada! Hay múltiples tipos de harinas disponibles, que dan variedades de sabores a las preparaciones y, además, contienen muchas propiedades para nuestro cuerpo.

Pero, primero lo primero ¿Qué es, exactamente, la harina? Es el resultado de moler granos de cereal u otros alimentos ricos en almidón, que se traduce en un polvo fino, siendo el más común el de trigo pero se pueden moler otros cereales, frutos secos o legumbres también. El uso de harinas menos tradicionales se suele asociar con alergias o celiaquía, pero cada día son más las personas que se atreven a probar recetas con harinas diferentes, como avena, almendra o garbanzo. Eso si, al no tener gluten, siempre se recomienda usarlas en recetas que no requieran mucha esponjosidad ya que será más compleja de obtener.

Tipos de harinas y sus beneficios

Harina de almendra

Baja en hidratos de carbono, este tipo de harina es ideal para aquellas personas que buscan una alternativa a los carbohidratos. Las almendras poseen un efecto saciante y, además, están repletas de minerales y vitaminas, así como ácidos grasos esenciales para nuestro cuerpo.

¿Sabias que los deliciosos macarons, esos pequeños y elegantes dulces franceses, están hechos con harina de almendras? Esta funciona como excelente complemento al cocinar pastelería, rellenar tartas y es uno de los dos ingredientes principales del mazapán y la pasta de almendra.

Harina de avena

No es una novedad que la avena es un cereal muy completo: fibra, proteína, minerales, vitaminas y todo esto sin ser alto en calorías. Eso es solo por nombrar algunos de sus beneficios nutricionales, por lo que suele ser parte fundamental de la alimentación saludable. A todo esto, se suma su tremenda versatilidad, pudiendo usarse en todo tipo de recetas.

Y su harina no es la excepción, se puede consumir de diferentes maneras: para elaboración de tortillas, pancakes, panqueques, galletas, muffins y pan. O, si no tienes ganas de cocinar algo tan elaborado, puedes agregarlo a tus bebidas, jugos o batidos.

Harina de coco

Este tipo de harina se hace con la pulpa del fruto, y es un ingrediente suave y repleto de nutrientes. Rica en proteínas, fibra y ácidos grasos, además es muy baja en carbohidratos e índices glucémico. Por lo que se recomienda su consumo tanto para beneficiar al sistema digestivo, como para prevenir otros males como enfermedades cardiovasculares, infartos de cerebro y corazón, y diabetes.

En la cocina, se utiliza en recetas dulces y saladas, dejando un suave aroma y sabor a coco. Recomendamos utilizarla combinada con otras harinas y tener presente que esta absorbe mayor cantidad de agua que las demás, así que habrá que agregar más líquidos o huevo.

Harina de garbanzos

Un ingrediente muy popular en la cocina de la India, la harina de garbanzos tiene un sabor fuerte, por lo que se recomienda para preparaciones saladas. Al ser una legumbre, tiene un efecto más saciante que otro tipo de harinas, y está repleta de vitaminas, minerales, proteína y fibra.

Como tip de cocina, la harina de garbanzos, al mezclarse con agua, adquiere una consistencia similar al huevo, por lo que es perfecta como sustituto de huevo en tortillas o rebozados, para aquellas personas veganas o con alergia al huevo. Además, si quieres probar algo un poco más exótico, es el ingrediente principal de las Pakoras, plato típico de India.

Harina de arroz

Uno de los ingredientes básicos en la despensa de las personas que sufren de enfermedad celiaca o sensibles al gluten, este tipo de harina es tremendamente versátil y puede ser utilizada tanto en recetas dulces como saladas.

Este tipo de harina queda muy bien por si sola para algunas recetas, ya que de las harinas sin gluten es la que más podría asemejarse en su uso a la de trigo, pero también se puede combinar con otras harinas y así lograr un mayor valor nutricional.